Salvar al mundo normalmente convierte a alguien en héroe. En DIGGER, podría convertirlo en el responsable de haberlo destruido. Warner Bros. Pictures presentó el tráiler final de la nueva película de Alejandro G. Iñárritu, y la premisa coloca a Tom Cruise en un territorio completamente distinto al que suele habitar en el cine:
Digger Rockwell, un hombre que provoca una catástrofe ecológica de dimensiones globales por su propia codicia y después emprende una misión tan ambiciosa como absurda para demostrar que él mismo puede convertirse en el salvador de la humanidad. El mundo está al borde del colapso y el responsable no intenta escapar de las consecuencias. Intenta convertirse en el héroe de una tragedia que él mismo ayudó a provocar. Ahí está la contradicción que parece mover toda la película: cuanto más intenta salvarlo todo, más evidente resulta que quizá el verdadero desastre comenzó mucho antes, cuando decidió que podía tenerlo todo.
El nuevo adelanto presenta una historia construida alrededor del caos, la ambición y un humor deliberadamente absurdo. Digger no es simplemente un hombre intentando sobrevivir al fin del mundo; es alguien que necesita demostrar que puede solucionarlo, incluso cuando sus propias decisiones forman parte del problema. Esa obsesión convierte la misión en algo mucho más extraño que una historia tradicional de supervivencia.
El personaje parece perseguir una redención, pero también necesita controlar la manera en que será recordado. Y mientras el desastre avanza, su objetivo se vuelve cada vez más desproporcionado: demostrar que es el salvador de la humanidad antes de que las consecuencias de lo que provocó terminen destruyéndolo todo. La película parece encontrar su conflicto precisamente en esa contradicción, porque aquí salvar al mundo no necesariamente significa hacer lo correcto. También puede significar intentar borrar las consecuencias de haberlo puesto en peligro.
Y entonces aparece la otra parte inesperada del proyecto: quién está detrás de esta historia. DIGGER representa la primera colaboración entre Alejandro G. Iñárritu y Tom Cruise, una combinación que coloca a uno de los directores más reconocidos del cine contemporáneo frente a una de las estrellas más identificables de Hollywood. Iñárritu dirige a partir de un guion escrito junto con Alexander Dinelaris, Nicolás Giacobone y Sabina Berman, basado en una historia de Berman, Iñárritu y Jez Butterworth.
La película además reúne a un reparto que incluye a Riz Ahmed, John Goodman, Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg y Jesse Plemons. La diferencia está en que esta vez Cruise no parece estar construido alrededor del héroe tradicional que corre hacia el peligro para salvar a todos. El punto de partida es mucho más incómodo: un hombre poderoso que debe enfrentarse a un desastre que también tiene su nombre detrás.
La producción también reúne a varios colaboradores de enorme peso cinematográfico alrededor de Iñárritu. Emmanuel Lubezki está a cargo de la fotografía, mientras Conor O’Neill y Stephen Mirrione se encargan del montaje. Jacqueline West participa en el diseño de vestuario; Alessandro Bertolazzi, en maquillaje y peinado; Francine Maisler, en casting; y Dennis Gassner y Richard Johnson, en diseño de producción.
Kazu Hiro participa en el maquillaje protésico y Cosmo Sheldrake compone la música. La película fue filmada íntegramente en VistaVision, una decisión de producción que refuerza la dimensión cinematográfica de un proyecto que está pensado para experimentarse en pantalla grande. Todo esto termina construyendo una combinación bastante particular: una historia sobre una catástrofe ecológica, un personaje cuya ambición está directamente relacionada con esa catástrofe y un equipo creativo acostumbrado a trabajar con una escala visual y dramática considerable.
Pero el verdadero atractivo de DIGGER está en la paradoja de su protagonista. Digger Rockwell quiere ser reconocido como el hombre que salvó a la humanidad, pero la información presentada sobre la película establece que también es responsable de haber desatado el desastre. Eso transforma la clásica figura del salvador en algo mucho más ambiguo. No se trata únicamente de llegar a tiempo para detener una amenaza externa; se trata de enfrentarse a las consecuencias de las propias decisiones mientras se intenta controlar el relato sobre lo ocurrido.
El tráiler promete precisamente esa mezcla de peligro, ambición y absurdo, con un personaje dispuesto a hacer lo imposible para alcanzar una posición que quizá nunca debió buscar. La película, por lo que muestra este último adelanto, parece jugar con una idea sencilla pero incómoda: algunas personas no quieren salvar el mundo porque amen al mundo, sino porque necesitan demostrar que son indispensables para él.
Warner Bros. Pictures presenta DIGGER, una producción de Legendary Pictures dirigida por Alejandro G. Iñárritu y protagonizada por Tom Cruise. La película llegará a cines e IMAX a nivel internacional a partir del 30 de septiembre de 2026, mientras que en Norteamérica tiene programado su estreno para el 2 de octubre. En México, el estreno está señalado para el 1 de octubre de 2026. Después de presentar a un hombre que provoca una catástrofe y decide convertirse en el encargado de solucionarla, el tráiler final deja planteada una de las contradicciones más interesantes de esta nueva historia: el mundo necesita un salvador, pero quizá el peor candidato sea precisamente el hombre que está intentando demostrar que puede serlo. Y si Digger consigue salvar a la humanidad, todavía quedará una pregunta mucho más incómoda: cuánto de ese desastre tuvo que ocurrir para que pudiera convertirse en su héroe.
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